ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS (1951)
Vale rescatar que fueron tiempos difíciles para la conocida y destacada empresa de Walt Disney, dónde recién comenzaban a ver la luz gracias a la reciente producción -y exitosa vale decir- de Blancanieves y los siete enanitos (1937), adaptando el cuento de los Hermanos Grimm (publicado en 1812) a una versión infantil. Sacando de la película todos aquellos acontecimientos algo traumáticos junto con las arraigadas tradiciones europeas, transformando el cuento con el fin de ser más cercano a un publico infantil. Lo mismo hizo Disney con La Cenicienta, La Bella Durmiente, y otras adaptaciones que la empresa de la fantasía llevo a la pantalla grande.
Alicia en el país de las Maravillas, fue una de estas, quizás erróneamente adaptada por un comienzo. La idea original de Alicia en el País de las Maravillas proviene de la famosa novela británica de Lewis Carroll. Está hipnotizaba a la industria por el fascinante poder surrealista de la obra de Lewis, cegando a los realizadores. Poco se imaginaron los miles de problemas que la película iba a comenzar a acarrear. Esto en su mayoría por transformar a los personajes de la novela de Lewis, los cuales fueron adaptados, destinándolos a un público infantil, siendo que dentro del libro nunca fue ese su público, ya que dentro de la novela se logra apreciar fácilmente una fuerte critica social al capitalismo y a otros temas de esa época que se desprenden de la obra de Carrol.
Tanta fue la transformación que no fueron menos de trece guionistas que trataron de transfigurar el macabro y oscuro relato de Alicia en el país de las maravillas, llevando la película a una colorida y algo absurda obra donde la Alicia de Disney es una caprichosa niña con la que cuesta empatizar. En resumen, el publico de ese entonces rechazo por todas partes la adaptada propuesta.
Pero… ¿Qué pasa hoy con las personas de esa generación?, ¿con las personas que sí vieron la propuesta y hoy en día la recuerdan como algo grande?, como en mi caso por ejemplo, ¿Que pasa con ese público infante que hoy ya es mayor?
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Todo comienza con una aburrida Alicia a los pies del rio junto a su hermana, disfrutando de una monótona tarde, dónde la traviesa Alicia, al ver a un apresurado conejo blanco correr, junto a un reloj comienza a seguir su rumbo por el bosque, cayendo a un pozo. Encontrándose con un mundo onírico, algo macabro si me preguntan, al recordar a Alicia cayendo con su celeste vestido inflado por un largo y estrecho agujero, donde hay espejos y pianos, asientos y tazas de té, todo un poco esquizofrénico. Un mundo quizás “patas para arriba”. Como olvidar al risueño sombrerero loco, en su casa preparando todo para la hora del té. Entonando la pegajosa canción del No Cumpleaños, o a la desquiciada Reina de Corazones pintando las rosas blancas de rojo carmín, o su despampanante grito de “Córtenle la cabeza!”. Una historia que pese a su éxito o fracaso dentro de la industria, la Alicia de Walt Disney si traspasa generaciones y si pasa a la historia. Con sus personajes que sin duda se roban la película. Cada uno con una metáfora y una fábula distinta. Un film lleno de fantasía, con un potencial fulgor onírico. Que a pesar de ser la historia algo dispersa, con muchos personajes y tramas secundarias, contempla una estructura que guia la historia lógicamente, que seria la persecución del conejo blanco. Por lo que se podría decir que encontrarlo seria el objetivo de Alicia, y también volver a su casa.
Nominada al Oscar como mejor Banda Sonora en 1952, fue una de las grandes virtudes de la película, sobresaltando su musicalización, ya que las canciones dentro del film tienen una función primordial que sería la presentación de cada personaje que Alicia va conociendo en el país de las Maravillas, haciendo uso de graciosas rimas y ritmos pegajosos, usando mas de cincuenta instrumentos en la banda sonora.
Estos personajes, durante los 70 minutos están en constante movimiento, teniendo al publico en firme tensión durante toda la película. Su estreno al DVD fue dentro del año 2004 –después de cinco décadas de ser estrenada la película- en una restaurada edición con dos discos. Una película dirigida por Clyde Geronim, quien también trabajo en otras obras de Disney como en La Cenicienta, Peter Pan, La Bella Durmiente, Los 101 Dálmatas, y otras. Con una recaudación de 7.789 millones de dólares.
Finalmente, para concluir, quizás Disney nunca vuelva a ser lo que fue en sus años mozos, con gloriosos clásicos que sin duda pasaron a la historia, pero para nuestra suerte, después de tantos años, estas maravillosas películas siguen en nuestros recuerdos. Pudiendo ser traspasadas de generación por generación para que nunca se olvide la magia que alguna vez si existió en Disney y que recién ahora después de tanto años la industria del ratón recién esta recobrando. La magia de creer.
@kmachulasaraneda