lunes, 8 de diciembre de 2014

1.- Editoral

Salir del closet: "¿Soy ñoño y qué?"

Tendemos a creer, por convención heredada, que las caricaturas/cartoons/monitos son de exclusiva pertenencia infantil. No obstante, y con el riesgo de sonar cliché, los tiempos han cambiado. La condición tecnológica y sus exabruptas transformaciones han sido causa de diferencias de alto contraste entre las generaciones previas y la nuestra. Otorgando así, mayor cantidad de años de vida y alargando la transición entre la adolescencia y la adultez, lo que ha desencadenado en lo que hoy llamamos el “adultoscente”.

El adultoscente no es más que un joven que, encontrándose ya en su etapa adulta, persigue el modo de vida de un adolescente, aferrándose a sus viejas costumbres y abrazando ya sin pudor lo lúdico de las temáticas infantiles.

En el año 2007, la serie “The big bang theory”, sitcom de renombre emitida por la cadena CBS, vino a reivindicar el lugar del “ñoño” en la sociedad. Leonard, Sheldon, y el resto de sus icónicos personajes, visitaban la comiquería, compraban juguetes, veían monitos, y sin vergüenza llevaban el estandarte del adultoscente. Ya sea porque la necesidad de plasmar este nuevo fenómeno social fuese preexistente a la serie o que, la aceptación social viniese como consecuencia de dar pantalla y volcar a la cotidianidad a este tipo de personajes, “The big bang theory” contribuyó a que hoy por hoy, ser adulto y ver monitos, no sea motivo de bochorno, sino todo lo contrario.



Por todo lo anterior, creemos imprescindible salir de nuestra línea editorial cinéfila, para así dar espacio al análisis de algunos exponentes notables que están al corriente en cuanto a animación, y que la melancolía por un pasado lleno de colores e impresiones graciosas, vuelvan a llenar la vida de muchos otros amantes de la animación y ñoños encubiertos que aún están en el clóset de la adultez.

@pdiazcaceres

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